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Potabilización de agua (ETAP) y desalación de aguas (EDAM)

 

 

 

 

 

En ocasiones, si utilizamos aguas subterráneas existe la posibilidad de presencias en elevadas concentraciones de Fe, Mn y NH4+. Estos compuestos deben eliminarse antes que el agua sea introducida a la red de abastecimiento. Es por ello que se debe oxidar dichos compuestos, donde Messer ha desarrollado el proceso Oxysolv®, donde  utilizando oxígeno puro es posible tratar situaciones de alta demanda en oxígeno, demorando el aumento de presión en filtros y eliminando el carácter de aguas blancas que sucede si se utiliza aire. Por ello, el proceso Oxysolv®:

o    Reduce energía requerida por las bombas de filtración

o    Estabiliza las prestaciones de las bombas, impidiendo interrupciones debidas a acumulaciones de gas

o    Permite aumentar el caudal de filtración

o    Reduce los costes de inversión

o    Reduce los costes de operación

·         Mineralización y remineralización de aguas blandas con CO2

Las aguas sin depurar, procedentes, por ejemplo, de embalses o pozos situados en regiones ricas en granito, sílice o basalto, pueden ser muy blandas y, por lo tanto, también corrosivas. Por su parte, las cantidades crecientes de agua potable que se logran a través de procesos de desalación como la ósmosis inversa o la destilación poseen una reducida alcalinidad y, por lo tanto, resultan corrosivas si no se someten a un acondicionamiento adecuado. Si se endurece ligeramente el agua a como mínimo 5 °F, puede evitarse la corrosión en la red de distribución y en las tuberías del consumidor. En la práctica, el grado de dureza se ajusta frecuentemente hasta 15ºF de modo que en la red de distribución pueda mezclarse agua potable procedente de varias estaciones de abastecimiento.

·         Control de la coagulación – floculación

En las etapas de coagulación-floculación se establece según el ORDEN SCO/3719/2005 que la dosis media permitida para las poliacrilamidas es de 0,02 mg/L y nunca deberá exceder de 0,05 mg/L. Por ello se buscan nuevos floculantes que cumplan la normativa vigente, los cuales requieren un pH controlado para obtener buenos rendimientos. Además, el sulfato de aluminio, utilizado en la etapa de coagulación, requiere de un control de pH para su insolubilización y no exceder de los 200 mg/L. En ese contexto se hace indispensable el control de pH mediante CO2, el cual es respetuoso con la química del agua, al ser éste uno de sus componentes naturales.

·         Reducción del índice Langelier

Las nuevas legislaciones nos marcan que la calidad del agua debe asegurarse “hasta el grifo”. Ello implica, entre otras, que la composición del agua no debe ser incrustante o corrosiva. El índice de Langelier nos indica el carácter incrustante-corrosivo del agua y nos marca valores de +/- 0,5 (donde 0 significa el equilibrio). Este índice, y por lo tanto el carácter incrustante-agresivo, tiene una fuerte influencia del pH. Por lo tanto, una regulación de pH con CO2permitirá obtener aguas en equilibrio sin modificar la composición natural del agua, además de no destruir la alcalinidad.

·         Ozono, potabilización y desinfección del agua

Cuando los métodos de limpieza tradicionales, como la floculación, la filtración y la cloración no resultan suficientes la oxidación con ozono (O3),  gente fuertemente oxidante, es un remedio universal que además es respetuoso con el medio  ambiente. El ozono reacciona dando oxígeno y productos de oxidación inocuos. Además, no se  reducen subproductos derivados. Un tratamiento con ozono puede mejorar la calidad del agua en muchos aspectos: 

§  El ozono se utiliza para la desinfección, con frecuencia en combinación con luz UV. Es eficaz contra los virus y también elimina a las bacterias. El ozono se utiliza en la oxidación de hierro y manganeso cuando estos elementos están presentes en complejos tales como los ácidos húmicos y que no pueden ser oxidados por el oxígeno.

§  El ozono inhibe el crecimiento de las algas e impide la formación de lodos biológicos en las superficies.

§  El ozono oxida productos orgánicos que se degradan muy difícilmente y, con ello, mejora el color, la claridad, el olor y el sabor del agua. Con frecuencia se utiliza en combinación con carbono activo granulado para eliminar los pesticidas. El ozono "rompe" también los precursores de los trihalometanos, lo que resulta importante cuando se produce una cloración en la entrada siguiente al sistema de tuberías.

§  El ozono mejora la floculación.