Articulos

En tu casa, en el trabajo y en tu barrio, algunas modificaciones te ayudarán a reducir el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares. Para cuidarte y cuidar a los tuyos, seguí estos consejos de la Fundación Cardiológica Argentina.

 

 1 ejercicio

Para resguardar nuestra salud, es esencial la creación de entornos saludables. Los lugares donde vivimos, trabajamos y jugamos no deben aumentar el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares, sino facilitar la adquisición de buenos hábitos de vida.

Por lo general, responsabilizamos a las personas ante la presencia de alguna enfermedad cardiovascular porque no cuidan su salud, fuman, comen de manera inadecuada, y llevan una vida sedentaria. Pero perdemos de vista que los ambientes que los rodean pueden tener una gran responsabilidad. Muchas veces obstaculizan la capacidad para tomar decisiones correctas, especialmente en entornos cada vez más urbanos.

Numerosos ejemplos demuestran que no todos tenemos la posibilidad de elegir en qué ambientes desarrollar nuestras actividades cotidianas. Como adultos y niños nos encontramos rodeados de entornos desfavorables, como la falta de acceso a los espacios verdes, escasas propuestas saludables en las escuelas, consumo de cigarrillo, alcohol y comida rica en grasas y sodio, o la exposición al humo de cigarrillo ajeno.

El cambio está en tus manos

En los distintos ambientes que habitas, podes tomar medidas para construir entornos más beneficiosos para tu salud y la de tu corazón:

1) Tené a tu alcance una variada opción de alimentos.Limitá el consumo de comida envasada (rica en azúcar, grasa y sodio) e incorporá frutas y verduras frescas.

2) Prepará en casa las viandas escolares.Evitá que los chicos compren en el quiosco del colegio productos que no siempre son nutritivos.

3) Dejá de fumar.Abandonar el hábito tabáquico no solo mejorará tu salud, sino también la de tus hijos. Convertite en un modelo positivo para los más chicos. Y si fumás, evitá hacerlo en tu casa.

4) Llevá una vida activa.Limitá el uso de la tele en casa y organizá más actividades al aire libre: caminatas, andar en bici o simplemente jugar en el jardín o la plaza.

5) Conocé el riesgo que tenés de padecer una enfermedad cardiovascular.Visitá al médico para que, como rutina, pueda medir tu presión arterial, niveles de colesterol y glucosa, peso y masa corporal. Siempre es bueno conocer este riesgo para armar junto al profesional un plan específico que permita mejorar la salud del corazón.

6) Participá en tu comunidad.Podés contribuir a realizar cambios en tu barrio, como por ejemplo:

* Aumentar la calidad y frecuencia de la educación física en las escuelas y guarderías.

* Crear y mantener barrios seguros para la actividad física.

* Controlar que la propuesta de alimentos sanos, nutritivos y variados sea accesible en escuelas, lugares de trabajo, hospitales y clínicas.

7) Convertite en un buen ejemplo a seguir.Para que nuestros hijos puedan tener un mundo con mejores corazones.

El cambio empieza por las pequeñas cosas que cada uno de nosotros pueda ir haciendo. Si todos colaboramos, la comunidad pueda convertirse en un lugar mejor para nuestra salud y la de nuestro corazón.

Fuente: Fundación Cardiológica Argentina.