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Las ERUPCIONES VOLCÁNICAS son el resultado del ascenso del magma y de los gases que se encuentran en el depósito interno del volcán. En este sentido, las erupciones están compuestas por una mezcla de magma, gases volcánicos y fragmentos de roca del cerro o montaña que se rompe. Los productos de las erupciones pueden manifestarse como flujos de lava, flujos piroclásticos (gas y lava), lluvia de cenizas y emisiones de gas, entre otros. De todos los peligros volcánicos la lluvia de cenizas es la que abarca una mayor superficie y afecta a un mayor número de personas y bienes materiales.

 

EFECTOS SOBRE LA SALUD:

Las lesiones traumáticas inmediatas se deben por lo general al contacto con el material volcánico. Las cenizas sobrecalentadas, los gases, las rocas y el magma suelen causar quemaduras graves. Por su parte, la caída de rocas y piedras puede ocasionar fracturas óseas y otras lesiones por aplastamiento. Los gases pueden generar graves cuadros respiratorios y de intoxicación.

Lluvia de cenizas: Este fenómeno en particular puede ocasionar:

1. Síntomas respiratorios agudos. Por ejemplo: irritación y secreción nasal, irritación y dolor de garganta, irritación de las vías respiratorias en personas con asma o bronquitis.

2. Síntomas oftalmológicos. Por ejemplo: conjuntivitis, abrasiones de la córnea, entre otros.

3. Irritación de la piel. Por ejemplo: dermatitis, alergias, entre otros.

Por otro lado, la lluvia de cenizas produce una niebla que reduce la visibilidad, aumentando el riesgo de accidentes vehiculares. La ceniza se puede acumular en techos y producir derrumbes. Además, puede contaminar el agua para consumo humano y causar enfermedades digestivas.

MORTALIDAD:

De no haber un aviso previo, la mortalidad puede ser alta. Sin embargo, el fenómeno más común en Argentina es la lluvia de cenizas, que presenta índices bajos de mortalidad.

MEDIDAS DE PREVENCIÓN:

Cuando existen poblaciones cerca de un volcán que muestra signos de actividad, la principal medida es la evacuación temprana de los habitantes a sitios alejados de las zonas expuestas. Asimismo, los municipios no deben permitir instalar nuevas viviendas en zonas muy cercanas a volcanes activos. Cuando hay lluvia de cenizas, se recomienda que las personas permanezcan en el interior de las viviendas o instituciones y, si deben exponerse al aire libre, se sugiere la utilización de máscaras protectoras (o pañuelos de trama fina o barbijos dobles, como sustitutos) para retener las partículas respirables. También es importante cuidar que la piel no entre en contacto con las cenizas, utilizando vestimenta adecuada (mangas largas, guantes, botas). 

SALUD AMBIENTAL:

Agua potable y cloacas: Las fuentes de agua natural (ríos, reservorios) y de agua potable, pueden contaminarse como resultado de la actividad en el interior del volcán por de las lluvias densas de cenizas. Además, la acumulación abundante de cenizas puede obstruir drenajes y alcantarillas y dañar la maquinaria en las plantas de tratamiento de agua. En caso de sobrevenir lluvia ácida, ésta puede corroer cañerías y techos y contaminar fuentes de agua en cisternas al aire libre.

Caminos y rutas: La lluvia de cenizas, que a veces se prolonga durante muchas horas, puede bloquear los caminos y reducir la visibilidad durante días.

Viviendas y edificios: Se pueden dañar severamente las viviendas y edificios que se encuentren en las cercanías del volcán si hubo desplazamientos de lava (por ejemplo, la acumulación de cenizas en techos, puede provocar derrumbes).

SITUACIÓN CON LOS ALIMENTOS:

Cuando las cenizas son abundantes y cubren grandes extensiones, pueden afectar a la vegetación y los cultivos y, por consiguiente, a los animales. Del mismo modo, puede haber escasez de alimentos si se interrumpen las vías de acceso.

Higiene y desinfección del hogaral ingresar desde el exterior a la casa es recomendable quitarse el abrigo y el calzado para no esparcir cenizas en el ambiente. Es aconsejable limpiar la casa cuando los equipos públicos de trabajo y vecinos estén limpiando las áreas cercanas. Trabajar de manera coordinada facilita la limpieza, evitando esparcir cenizas en el entorno. Remueva con una pala o escoba la ceniza de los techos, patios y calles, depositándola en bolsas. No arroje las cenizas en los desagües ya que pueden taparse. Conviene, además, humedecerlas antes de limpiarlas para evitar que se dispersen. Aún así, use poca agua ya que si no se juntan rápido se endurecen como cemento. Toda tarea de limpieza profunda implicará usar máscara o paño mojado, protegerse los ojos y vestirse con ropa que resguarde el cuerpo del contacto con las cenizas.

  • Limpie alrededor de las ventanas por dentro y por fuera con trapos mojados. Barra y pase el trapo remojado sobre los pisos.
  • Limpie los huecos de ventilación de la heladera así como cualquier superficie que pueda arrojar aire y recircular cenizas: extractores de aire, chimeneas, ventiladores y estufas deben limpiarse a fondo.
  • Coloque las cenizas en bolsas reforzadas. Use bolsas pequeñas para que no se complique la recolección. Además, las bolsas grandes se pueden romper más fácilmente y perder cenizas.
  • Si es posible, use la aspiradora para limpiar alfombras y tapicería.
  • Los vidrios, esmaltes y las superficies de acrílico o acero pueden rayarse si se las frota con fuerza. Use paño o esponja remojados en detergente y golpee la superficie en vez de frotarla.
  • Sacuda las telas afuera de la casa para quitarles las cenizas y enjuáguelas con abundante agua.
  • Durante varios meses después de la lluvia de cenizas, los filtros del aire acondicionado y del calefactor necesitan atención cuidadosa y limpieza constante.


Qué hacer con los alimentos y el agua: si hubo cortes de electricidad, tire los alimentos de la heladera que perdieron la cadena de frío. También deshágase de la comida y bebida que hayan estado en contacto con la ceniza. Además, hay que cerciorarse con la empresa de agua, que ésta sea potable (las cenizas contienen sustancias químicas (flúor) que resultan contaminantes).

Si su hogar tiene toma de agua del techo (agua de lluvia), desconecte las cañerías para evitar que circule agua potencialmente contaminada. Si no pudo desconectar a tiempo, se recomienda testear el agua del tanque antes de usarla. Si esto no es posible, drene, enjuague el tanque y vuelva a llenar con agua no expuesta a las cenizas.


Para la limpieza fuera de la casa o techos: después de una lluvia de cenizas corresponde limpiar los techos. Para eso será necesario coordinar las tareas con los vecinos para prevenir el esparcimiento descontrolado de las cenizas. Es importante no humedecer demasiado las cenizas de los techos ya que eso aumenta su peso y los pone en peligro de colapso. Tampoco debe hacerse un cepillado en seco, ya que levanta las cenizas. En las tareas de limpieza deben protegerse ojos, piel y vías respiratorias, utilizando ropa cubierta y una máscara o paño mojado antes de empezar.

  • Extreme las precauciones al limpiar escaleras y techos ya que las cenizas hacen el piso muy resbaloso.
  • Si el techo tiene canaletas limpie bien las cenizas allí acumuladas, para evitar que se obstruyan y tapen los desagües.
  • Antes de empezar, tape con plástico todos los equipos a la intemperie: bombas de agua, calefones o termotanques, etc.
  • Terminada la limpieza, sacuda bien los zapatos antes de entrar y quítese la ropa usada afuera.