La autofagia Premio Nobel 2016

El científico belga Christian de Duve acuñó el término autofagia. Ganó el premio Nobel de Medicina de 1974 por el descubrimiento del lisosoma dos décadas antes. Su equipo había descrito un nuevo orgánulo celular que contenía enzimas que digerían proteínas, azúcares y grasas. Posteriormente, se observó que la célula podía llevar grandes cantidades de material al lisosoma para su degradación, dentro de vesículas llamadas autofagosomas

Las células emplean la autofagia para obtener energía y materiales de manera rápida en caso de inanición o situaciones de estrés. En infecciones, las células también utilizan la autofagia para eliminar bacterias o virus invasores. El mecanismo sirve a su vez como sistema de control de calidad para deshacerse de proteínas u orgánulos defectuosos, que van surgiendo de manera natural con el envejecimiento.

La autofagia es un proceso “esencial para la renovación celular. Nuestras células se autodestruyen, se encierran en unas vesículas con doble membrana y luego pasan a los lisosomas, los organismos encargados de digerir y destruir los desechos y bacterias. Lo que mostró es que no se trataba de vertederos, sino de fábricas de reciclaje”, resumió para la Fundación Nobel Juleen Zierath, profesora de medicina molecular.

Cuando se produce un mal funcionamiento en este importante proceso de renovación celular, puede derivar en todo tipo de enfermedades, incluidas las llamadas “lisosómicas”, de origen genético, así como la enfermedad de Huntington, el Alzheimer, de Crohn, miopatías, etc.

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